Programas de Soporte a Pacientes (PSP)
Operados desde nuestra propia IPRESS autorizada, orientados a mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedades crónicas y de alta complejidad y a generar evidencia medible para los laboratorios.
Cómo trabajamos
Servicios concretos, ejecutados por un equipo de salud propio y adaptados a los requerimientos de cada tratamiento y molécula.
Acompañamiento y acceso
Asesoramiento y acompañamiento personalizado al paciente y su familia en el acceso al tratamiento indicado por su médico: contención, orientación e información sobre derechos en salud.
Seguimiento al paciente
Líneas de atención directa, recordatorios de toma y de citas, seguimiento telefónico programado y resolución de dudas durante todo el tratamiento.
Educación al paciente
Materiales educativos para paciente y familia, charlas y talleres sobre la enfermedad, y educación domiciliaria para autoaplicaciones.
Administración de medicamentos
Aplicación de tratamientos en nuestra IPRESS o a domicilio según protocolo.
Gestión de acceso
Coordinación con aseguradoras, médicos tratantes, droguería y botica propias para que el paciente reciba su medicación de manera oportuna.
Farmacovigilancia
Detección, registro y reporte de eventos adversos según normativa vigente, integrado a nuestro sistema de farmacovigilancia.
Adherencia
Medición de adherencia y persistencia con dashboards y reportes periódicos al laboratorio: evidencia real del desempeño del programa.
Áreas Terapéuticas
Cada programa se desarrolla a la medida según la necesidad de cada tratamiento.
De la adherencia a la evidencia
Los datos de adherencia y persistencia de nuestros programas no terminan en un reporte: alimentan estudios de vida real (RWE) desarrollados por nuestra CRO en alianza con universidades prestigiosas.
Para el laboratorio, esto significa que su programa de soporte puede convertirse en evidencia científica publicable, generada desde infraestructura clínica propia.
Conoce la CROEstudios de Vida Real (RWE)
Transformamos el seguimiento de pacientes en evidencia clínica sólida con respaldo académico universitario, permitiendo medir el impacto terapéutico real en la práctica clínica diaria.